Introducción
Durante el primer semestre de 2026 lideré el diseño de producto de una plataforma SaaS B2B en el sector agrícola, dentro de ADS, el hub tecnológico de ANASAC. El proyecto está protegido por acuerdos de confidencialidad propios de la industria, así que este caso de estudio describe mi proceso y mi rol, no los detalles técnicos ni visuales de la solución final.

Diagrama de puntos críticos del flujo.
El problema
Los administradores agrícolas operan hoy con múltiples plataformas de sensores y monitoreo desconectadas entre sí. El resultado no es falta de datos — es exceso de datos sin contexto. Mi rol fue diseñar un sistema que no solo mostrara información, sino que la procesara y la convirtiera en decisiones accionables.
El enfoque
Diseñé un modelo de priorización en cuatro niveles que estructura cómo un dato crudo se convierte en una acción concreta para el usuario: detección de una señal relevante, validación cruzando múltiples fuentes, verificación de factibilidad antes de habilitar cualquier acción, y finalmente la notificación al usuario en el canal correcto. Este modelo se convirtió en la columna vertebral de toda la arquitectura de información del producto.
El reto de Diseño
El mayor desafío no fue visual, fue de jerarquía: decidir qué información merece interrumpir al usuario y cuál puede esperar. En un contexto donde una alerta mal calibrada pierde la confianza del agricultor, cada decisión de UX era también una decisión de negocio.
⚠️ Una nota sobre las imágenes ⚠️
No puedo mostrar capturas de pantalla, wireframes ni mockups de la interfaz real — el proyecto sigue bajo confidencialidad. El diagrama que acompaña este caso es una representación conceptual propia, creada específicamente para ilustrar el modelo de pensamiento sin exponer ningún elemento del producto. Si te interesa profundizar en el proceso o el razonamiento detrás de las decisiones, conversemos directamente.
Finalmente
El MVP1 fue entregado. El código estaba en producción. El diseño validado. El modelo de negocio respondido.
No llegó al mercado porque la organización cambió de dirección: el CEO que apostó por el proyecto fue reemplazado, y con él, las prioridades estratégicas. Una decisión que no tenía nada que ver con el producto.
En el mundo del producto esto tiene nombre: organizational kill. No lo mató el usuario. No lo mató el mercado. No lo mató la tecnología. Lo mató un cambio de contexto que estaba fuera del control del equipo.
Me quedo con esto: el trabajo bien hecho vale aunque no llegue a producción. Un PRD riguroso, un sistema de diseño coherente, un modelo de decisión validado, todo eso existe, aunque el producto no. Y cuando alguien vuelva a resolver este problema, va a tener que pensar desde cero lo que nosotros ya pensamos.
Eso también es diseño de producto.

